La traducción literal de copywriting es la redacción de textos publicitarios, pero para llegar a eso hay que hacer primero un estudio profundo del producto que queremos vender.

Este proceso se convierte en un arte, si a parte del conocimiento que tenemos de las técnicas a aplicar, usamos la percepción del cliente a nuestro favor y le transmitimos un mensaje contundente. Eso reforzará aún más la opinión positiva del consumidor y así hablamos de ese arte que hace atractiva cualquier cosa que presentada de otra forma pasaría desapercibida con toda seguridad.

Partiremos de la premisa fundamental del marketing de satisfacer los deseos del consumidor y cómo llegar a poder satisfacerlo con nuestro producto. Para ello, podemos segmentar esa necesitad dependiendo de si ya tenemos una mercancía, con lo cual tendremos que buscar una cliente la para ella o bien, creando un producto que previo análisis de mercado hemos deducido que es demandado. Si nos encontramos en la primera situación, tendremos que hacer una segmentación del mercado, saber el perfil del cliente potencial de nuestra mercadería y encontrar el camino para dirigirnos a él con la máxima profesionalidad.

El conocimiento de las técnicas y herramientas necesarias para obtener una buena campaña es importantísimo. Por eso, una vez analizado el perfil del consumidor nos pondremos manos a la obra en la presentación del producto y después utilizaremos todos los mecanismos imprescindibles para hacerlo llegar a él. Nuestro artículo debe ser de calidad, con un precio competitivo y una presentación impecable. La imagen del producto debe resaltar lo mejor de él y crear una conexión con el cliente.

Durante todos los artículos que componen esta sección de copywriting vamos a usar un producto tomado al azar como ejemplo, siempre el mismo para poder observar y comparar una evolución. En este caso hemos elegido una bicicleta que será vendida en una tienda virtual y crearemos su campaña.

La web en la que será vendida, dispondrá de todos los elementos técnicos necesarios para aportar seguridad, fiabilidad e información al comprador. Presentará el producto en un slider en su página principal, tendrá su propia landing page, su página de compra como los demás productos, habrá una campaña por email, en redes sociales y en google.

La fotografía como requisito fundamental de percepción:

Podemos representar nuestro producto de manera individual o poniendo en situación práctica al cliente. Individualmente es conveniente mostrar el artículo con una buena luz de estudio, sin nada que distraiga la atención del espectador y tomando zooms de los componentes más importantes. La resolución y la perspectiva de la foto mostrarán un producto impecable, sin deformidades y con el máximo realismo posible.

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Ejemplo de dos fotografías de un mismo producto en distintas web’s.

Título y descripción del producto:

Poner un título pensando en los buscadores y optimizar el SEO al máximo nos facilitará la labor posterior de expansión y posicionamiento en internet. Una buena descripción  y la información técnica más significativa servirán para comunicar al cliente la mayor cantidad posible de datos que necesita saber para conocer y confiar en el producto.

También podemos aumentar ventas  si mostramos módulos o plugins de redes sociales, opiniones o sliders de artículos relacionados con el producto.

Filtros de navegación por categorías:

Si están bien estructurados facilitan la búsqueda de productos específicos. Es aconsejable que el producto tenga unas características lo mejor definidas posibles, marca, color, tamaño, etc.

Muchos clientes usan los layered si están buscando un artículo o sus similares, de esta forma encontrar el producto deseado será mucho más rápido y eficaz dentro de su categoría.

Cuando el producto ya está online es hora de comenzar la campaña publicitaria.